domingo, 11 de septiembre de 2011

¿Diferentes? No tanto...

Hoy es 11 de Septiembre, un día para el recuerdo. No voy a llenar esto de tópicos sobre lo que pasó en NY hace diez años, ni a preguntar dónde estabais tal día como hoy en el 2001 ni nada de eso.

Prefiero detenerme en algo relacionado con ese horrible atentado que ha sucedido hace poco tiempo, este mismo año; la ¿muerte? de Bin Laden.

Dejando a un lado teorías conspiratorias sobre si está vivo o muerto (aunque personalmente me inclino por lo primero) y todo eso, quiero hacer hincapié en una imagen que todos pudimos ver durante esos días:


Ver a los americanos, la primera potencia del mundo occidental, celebrando la muerte de una persona (por muy terrorista que sea, no deja de ser un ser humano) como si hubiesen ganado un mundial, me produjo un tremendo desagrado.

Podría, y puedo, llegar a entender que los familiares de los fallecidos y de los heridos quisieran venganza, yo la querría si fuese uno de ellos. No justicia, venganza. Pero que miles de ciudadanos salgan a "celebrar" que alguien ha muerto me parece espeluznante.

Y mi pregunta es: ¿No es esa precisamente una de las acciones que condenamos cuando vemos a los musulmanes más radicales en las calles de cualquier ciudad celebrando un atentado? ¿No eran imágenes como esa el mismo 11-S las que tanto nos enervaron e hicieron que más de uno soltara mil maldiciones sobre esa gente?

Por eso, cuando vi escenas como ésta, la pregunta en mi cabeza se formó rápidamente: ¿Somos tan parecidos a ellos?

Y eso es lo que me da verdadero pánico. Si en ambos bandos (porque esto, más o menos encubierta, es una guerra) hay gente tan fanática y con tanto odio interior como para celebrar muertes ajenas, me temo que el final de todo esto está muy pero que muy lejos. Porque nadie hace más daño que quien se parece a su oponente. Al fin y al cabo, piensan igual y saben donde atacar...

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